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Jagüey
Jagüey
El autor de esta obra nos muestra al cuerpo como un espacio necesitado de la compasión del zen, es decir, de dejar al otro encontrarse a sí mismo. No podemos escapar de nuestra historia, de nuestro origen, de nuestra vida y de la vida de los otros, descubriéndonos como seres frágiles y necesitados de nuestros semejantes.
La obra nos muestra el trabajo y proceso del propio autor al decirnos lo inútil que resulta quedarse en el refugio y la queja, más en una sociedad en proceso de cambio como la nuestra, que podría mejorar si los ciudadanos escucharan al cuerpo y pasaran a la acción de suministrarle cuidados de calidad.